Busca «el mejor formato de carta de presentación» y te saldrán plantillas para rellenar. Pero el formato no es decoración: es qué va en cada parte, para que un responsable de contratación que lee por encima acabe leyéndola de verdad. La buena noticia: la estructura es sencilla y apenas cambia. Pero ojo: la estructura es lo fácil. Aquí tienes exactamente qué va en cada parte, cuánto debe ocupar y la verdad sin rodeos sobre cuándo merece la pena escribir una carta de presentación, con la investigación que lo respalda.

¿Siguen importando las cartas de presentación?

Respuesta corta: una carta adaptada, sí; una genérica, casi nunca. En un experimento de campo con más de 7.000 candidaturas realizado por ResumeGo, empresa de redacción de currículums, las candidaturas con una carta de presentación escrita específicamente para el puesto lograron una tasa de respuesta un 53 % mayor que las candidaturas sin ninguna carta [1], mientras que una carta genérica, de las de café para todos, apenas superó el no enviar nada.

Y sí, se siguen leyendo: en una encuesta de 2023 a 625 responsables de contratación realizada por Resume Genius, el 73 % afirmó que lee las cartas de presentación con frecuencia o siempre, incluso cuando no se piden [7]. Y saltártela puede costarte caro: en otra encuesta nacional a responsables de contratación, un 10 % consideró que la ausencia de carta era un motivo de descarte inmediato [2]. Así que merece la pena clavar el formato que viene a continuación, pero solo si estás dispuesto a adaptar lo que pones dentro.

Qué va en cada parte

Una carta de presentación es una carta formal breve, y todo lo que la hace funcionar se reduce a un puñado de partes en un orden fijo [3]:

  • El encabezado. Tu nombre y tus datos de contacto, la fecha y el nombre de la empresa: el formato estándar de una carta formal.
  • El saludo, dirigido a una persona con nombre y apellido. «Estimada Sra. Rivera», no «A quien corresponda». Merece la pena dedicar dos minutos a averiguar quién es el responsable de contratación real: dirigirte a una persona concreta da a tu carta «más posibilidades de que lean tu candidatura en lugar de archivarla», como señala el Laboratorio de Escritura de la Universidad de Purdue [4].
  • La apertura. Una o dos frases que nombren el puesto que quieres y arranquen con algo concreto: una primera línea potente que deje claro que escribes a esta empresa, y no a otras cien [6].
  • El cuerpo. De uno a tres párrafos breves que conecten tu experiencia real con lo que pide el puesto; no un resumen de tu currículum, sino las dos o tres cosas que te hacen encajar en este trabajo [3][6].
  • El cierre. Una despedida breve y segura: dales las gracias, diles que te encantaría poder hablar y ahí lo dejas.

Extensión y formato

Que sea breve. El objetivo es una página, unas 250 a 400 palabras, en tres o cuatro párrafos cortos [5][3], una extensión que se lee en bastante menos de un minuto. Usa márgenes de unos 2,5 cm, una tipografía estándar, texto alineado a la izquierda e interlineado sencillo [3]. Si se pasa de una página, recorta: un responsable de contratación que va pasando pilas de cartas no leerá lo que sobre.

Lo que las plantillas no te cuentan

El formato es una plantilla que aprendes una vez y reutilizas para siempre: esos son los diez minutos fáciles. Lo que de verdad mueve las cifras es la adaptación: una carta escrita para esta empresa concreta, que enlaza tu experiencia con este puesto concreto. La investigación es tajante: las cartas adaptadas fueron las que generaron las respuestas, y las genéricas apenas ganaron al no enviar nada [1]. Hacer eso de verdad, para cada empresa de una búsqueda real, son horas de escritura que la mayoría no aguanta, así que acaban mandando la misma carta genérica a todas partes, que según los datos es casi como no enviar ninguna.

…y esto es justo lo que Hiresling.ai hace por ti

El formato es una plantilla. La adaptación es el trabajo de verdad, y es el trabajo que Hiresling.ai hace por ti. Hiresling.ai coge tu experiencia real y redacta un mensaje específico para cada puesto, ajustado a lo que necesita cada empresa, y luego lo envía desde tu propia bandeja de entrada, directo al responsable de contratación. También presenta tu candidatura a las ofertas abiertas, y no sale nada hasta que tú lo apruebes. Tú conservas el formato; Hiresling.ai se encarga de la redacción a medida de cada empresa, que es lo que hace que merezca la pena enviarla.

Una nota honesta: ningún formato, y ninguna herramienta, garantiza una entrevista. Una carta bien estructurada y realmente adaptada mejora las probabilidades de que un responsable de contratación te lea y te tome en serio: ese es el verdadero cometido del formato. Lo que escribas tiene que ser cierto y merecer su tiempo.

Referencias

  1. ResumeGo, Does a Cover Letter Matter? A Field Experiment (2020) — proveedor (empresa de redacción de currículums); 7.287 candidaturas, tres grupos (ninguna / genérica / adaptada). resumego.net
  2. CareerBuilder, Instant Resume Deal-Breakers (2018) — encuesta a 1.138 responsables de contratación y de recursos humanos, realizada por The Harris Poll. prnewswire.com
  3. Purdue OWL, Cover Letters: Formatting and Organization — Laboratorio de Escritura de la Universidad de Purdue. owl.purdue.edu
  4. Purdue OWL, Addressing Cover Letters — Laboratorio de Escritura de la Universidad de Purdue. owl.purdue.edu
  5. Indeed Career Guide, What's the Ideal Cover Letter Length? — orientación editorial. indeed.com
  6. Amy Gallo, How to Write a Cover Letter, Harvard Business Review (2014, actualizado en 2020). hbr.org
  7. Resume Genius, Cover Letter Statistics (2023) — proveedor; encuesta a 625 responsables de contratación de EE. UU. mediante Pollfish. resumegenius.com